La falsa no directividad: cuando el coach invade con buenos modales
Mucha no directividad de cartel, mucha intrusión de fondo Una de las confusiones más repetidas cuando se habla de coaching no directivo es esta: si el coach no aconseja, no empuja, no interpreta la vida del otro, no le dice lo que le conviene y no le marca el camino, entonces no hace nada. Y dicho así, suena hasta lógico. El problema es que no lo es. Lo que ocurre es que estamos tan acostumbrados a una idea invasiva de la ayuda, tan acostumbrados a creer que ayudar es intervenir, corregir, orientar, aportar contenido y meter mano en la experiencia ajena... que cuando alguien no hace eso parece que se ha retirado de la escena. Como si solo trabajara el que dirige, el que opina, el que sugiere, el que reformula hasta dejar la conversación a su gusto. Como si la única forma de presencia profesional fuese ocupar espacio. Y no. No transferir no es borrarse, n o es quedarse mudo, no es poner cara de escucha p...